En el mundo
Los sufrimientos de la reina Isabel antes de su muerte
El deterioro de la salud de Isabel II se aceleró en los últimos días. El martes había recibido al primer ministro dimisionario, Boris Johnson, y a su sucesora, Liz Truss, en Balmoral, renunciando por primera vez en su largo mandato a celebrar este acto protocolario en Londres, para evitar un viaje de 800 km.
Dos días después, sus médicos se declararon preocupados por la salud de su majestad y finalmente falleció. Sin embargo, más allá de los quebrantos de salud, la monarca también atravesó por varios momentos difíciles que la embargaron de tristeza.
Al respecto, María Porcel, directora de Gente y Estilo de Vida del diario El País de España, especialista en historia de la Monarquía Británica, entregó, un panorama sobre la muerte de Elizabeth Alexandra Mary.
“Buckingham no ha dado los motivos de la muerte de la reina Isabel, pero lo que hemos notado los que la seguimos es que desde hace un año y medio que murió su marido, Felipe de Edimburgo, vimos un deterioro muy grande. La tristeza se iba apoderando de ella, la vimos más flaquita, más consumida y cansada”, aseguró a comunicadora.
De igual manera, recordó que hace un par de días se le vio muy débil, “con las manos oscuras, pero no pensamos que tuviera un final tan inminente y tan rápido”.
Además, resaltó no es una foto alterada, realmente, la primera ministra fue el pasado martes a ver a la reina Isabel y apenas dos días después murió.
“Solo 48 horas después se nos ha ido. Aunque la vimos muy maquillada, probablemente solo se movió los segundos de la foto porque le costaba mucho moverse. Es muy probable que no lleguemos a saber qué fue lo que le pasó a la reina, sí habrá rumores, pero no sabremos exactamente qué pasó en estos dos días”, explicó Porcel.
Sobre el porqué de la foto de la reina, la periodista aseguró que se debió a su sentido del deber y esa responsabilidad que mantenía con la corona. “Estaba mayor, enferma y aún así se puso el rubor y su mejor sonrisa para hacerse una foto con la primera ministra. Pasara lo que pasara, ella cumplía con su tarea”, añadió.
La salud de la reina empezó a preocupar al país cuando el pasado 20 de octubre, tras «aceptar a regañadientes el consejo médico de guardar reposo», pasó una noche hospitalizada para someterse a unas pruebas médicas cuya naturaleza nunca se precisó.
Desde entonces tuvo que renunciar a varios eventos, incluso el tradicional discurso del trono con que cada año inauguraba la nueva sesión parlamentaria, una de sus funciones constitucionales más importantes que dejó a cargo de Carlos.
Se dice que su salud era el reflejo de su estado de ánimo, ya que Isabel pasó por momentos muy difíciles de un tiempo para acá. Los últimos dos años fueron una avalancha de actos que le debieron doler mucho.

